Aborto Espontáneo: ¿Por Qué Ocurre?

Por diferentes motivos, hablar de la interrupción del embarazo puede ser catalogado de manera condenatoria sin conocer a fondo lo que significa y por qué ocurre. El aborto espontáneo es una pérdida involuntaria o natural que ocurre mayormente antes de las 20 semanas de gestación.

aborto espontáneoAproximadamente del 10 al 20 por ciento de los embarazos pueden terminar con una pérdida natural con una inclinación antes de las 12 semanas de gravidez.

Es importante destacar que no se debe confundir la pérdida del embarazo con la pérdida de un óvulo fecundado. Se estima que entre el 30 al 50 por cientos de los óvulos fecundados se pierden antes o después de la implantación.

Existen ciertas categorías que determinan la pérdida del embarazo de manera natural dependiendo el avance del mismo:

  • Retenido: en el caso donde no hay ningún tipo de desahucio del feto o restos de placenta.
  • Infectado: ocurre cuando el producto de la concepción y el encalado del vientre se infectan (sepsia).
  • Inevitable: no es posible evitar los síntomas y la expulsión se hace evidente.
  • Incompleto: se determina debido a que los restos de la concepción no son expulsados completamente.
  • Completo: se manifiesta al ser completamente extraídos todos los componentes (tejidos) de la concepción.

El tipo de aborto natural que se pueda presentar dependiendo del término en que se encuentra debe ser valorado por el especialista.

¿Cuáles son sus causas?

aborto espontáneoConocer el origen de la interrupción involuntaria del embarazo puede ser indeterminado. Sin embargo, hay que tener en detalle posibles detonantes que ayudarían a incurrir en la concepción y posteriormente conseguir la pérdida del feto.

Existen causas de origen cromosómico que pudieran impedir el desarrollo del embrión; por lo que es de mucha ayuda conocer a qué nos referimos cuando hablamos de cromosoma.

Los cromosomas son estructuras que se disponen en el núcleo de las células que trasladan el ADN que contiene los genes y es la base para la formación del ser humano. Los genes nos indican las características físicas y químicas de nuestro cuerpo: tamaño, forma, color de cabello, de ojos, tipo de sangre, el sexo del bebé y ciertas condiciones o inclinaciones a nivel patológico que se puedan presentar en el futuro, e incluso durante el desarrollo del embrión.

Si algún desperfecto en la lectura del ADN o error en la codificación del mismo (El ADN se maneja mediante códigos), podría generar inconvenientes para mantener la concepción con una interrupción como consecuencia. Por lo general antes de las 12 semanas de gravidez.

Otras causas pueden ser derivadas de mala implantación del óvulo fertilizado. Sumando la carga cromosómica y el inadecuado proceso de implantación podemos dar pie a un embarazo anembrionario.

La falla temprana del embarazo embrionario o anembrionario, es un tipo de pérdida natural del embarazo debido a que el óvulo fecundado se posiciona en el útero, pero el embrión deja de progresar a una fase temprana o simplemente no de forma. Esta condición se le conoce como “saco gestacional vacío”, y es posible desconocerlo hasta finales del primer trimestre.

Se destacan algunas condiciones que pudieran provocar los abortos espontáneos, pero con algunas particularidades que no se presentan en todos los casos de pérdida del embarazo.

  1. Afecciones crónicas: estas pueden ser hormonales (síndrome del ovario poliquístico: SOP), condiciones como la diabetes no controlada, patologías del sistema inmunitario como Lupus, enfermedades hereditarias como dificultad en la coagulación de la sangre,
  2. Problemas uterinos cervicales: predomina cuello uterino débil o insuficiencia cervical (dilatación prematura del cuello uterino), anomalía uterina (diferencias de tamaño y estructura del útero), lo cual podría impedir el desarrollo del feto.
  3. Infecciones: si se presentan cierto virus como, VIH, VPH, sarampión, citomegalovirus, parvovirus, vaginosis bacteriana, gonorrea, paperas, rubéola, etc.
  4. Obesidad: para nadie es un secreto que la obesidad es una enfermedad de cuidado y con un promedio de vida baja, por lo que concebir con aumento significativo de peso acarrear problemas en los diferentes órganos vitales y el desarrollo del bebé.
  5. Factores paternos: algunos estudios ha y siguen demostrando la relación entre el esperma y algunos agentes externos y químicos como plomo, mercurio, pesticidas, entre otros. Esto aún sin determinar pero que ha dado pie a pensar en posibles factores paternos como agentes en este proceso.
  6. Agentes tóxicos: los elementos medioambientales pueden incrementar el riesgo a la pérdida. Algunos de ellos son: benzina, plomo, arsénico, dosis altas de radiación y gases.
  7. Fumar y beber: el consumo del tabaco, el alcohol y estupefacientes son altamente nocivos para el embarazo. Además, si este llegara a desarrollarse con él podría acompañarse ciertas enfermedades de bajo y alto riesgo.
  8. Medicamentos: algunas medicinas son peligrosas para el embarazo y es por eso que se debe consultar con el médico encargado, leer la receta con atención y sobre todo las advertencias.
  9. Antecedentes: el riesgo aumenta si la madre ha tenido de dos a más pérdidas.
  10. Antecedentes de problemas genéticos: si la madre, el padre o algún miembro de la familia presenta alguna anomalía o ha sido diagnosticado en otro embarazo es posible que esto eleve la probabilidad de abortar.
  11. Edad: este factor es uno de los más polémicos, dado que hoy día los avances posibilitan concebir a edad avanzada. Sin embargo, la posibilidad de tener una pérdida a los 40 años, por ejemplo, son altas en comparación a quedar encinta a los 20 años. Esto se debe a que las anormalidades cromosómicas son más factibles a esa edad, así que el número de hijos que se tienen.

El estrés y el estilo de vida determinan de manera prudente el riesgo de tener una interrupción involuntaria del embarazo, así como concebir poco tiempo después de haber dado a luz.

Cualquiera de los factores presentados es importante estar al tanto de la evolución del embarazo, por lo que acudir regularmente al médico y atender a todas las pruebas recomendada por él, determinan el detonante a una posible pérdida y cómo tratarlo. Incluso, respondiendo a los llamados del especialista, hay señales que indican el posible aborto y que deben ser conocidos en detalle.

Síntomas de los abortos naturales

sintomas de un abortoLos cuidados durante el embarazo deben estar presentes y monitorear constantemente los cambios que se presentan en el cuerpo. La presencia de algunos síntomas no regulares durante este periodo puede indicar un proceso no adecuado en la gestación y que dan pie a un posible aborto espontáneo.

El primer llamado de alerta siempre será la hemorragia vaginal, el cual puede presentarse de manera regular, es decir, no abundante, pero persistente, acompañado de dolor o ausencia del mismo. Es posible que durante las primeras semanas de concepción la madre presente sangrado vaginal sin que exista un riesgo contundente por lo que la visita al especialista se hace obligatoria para aclarar el evento. La mayoría de las mujeres han presentado este síntoma.

Otro síntoma que genera expectativas es el dolor abdominal, el cual suele evidenciarse luego del sangrado vaginal; puede ser agudo, leve y constante o presentarse en forma de cólico (parecido al dolor menstrual).

Hay que tener en cuenta que la hemorragia vaginal y el dolor abdominal son indicadores de un posible embarazo molar o ectópico. Así que hay que acudir al especialista a la brevedad.

La indisposición tisular o expulsión de coágulo por la vagina son una alerta para el embarazo.

Para las mujeres que poseen sangre RH negativa, la adquisición de una inyección inmunoglobulina es necesaria a los tres días de manifestarse la hemorragia vaginal.

Para asegurarse si hay una pérdida del feto, se pueden realizar diversos exámenes que evidencien el estado de la concepción:

El examen físico por el clínico es uno de los primeros en realizarse, con él es posible evidencia el estado de cuello uterino y saber si se ha dilatado o no. Con una ecografía se determina los latidos cardíacos y la evolución del feto y la cantidad de sangrado que se haya presentado. Los ecos genéticos indican las posibles complicaciones genéticas que pueden estar acompañando al feto.

Los análisis de sangre ayudan a determinar ciertas condiciones importantes para conocer el estado del embarazo de forma general y detallada.

  • Conteo sanguíneo completo: que indica la cantidad de sangre que se ha perdido.
  • GCH (cualitativa): determina si la hormono gonadotropina coriónica humana está presente, la cual indica la existencia del embarazo.
  • Conteo de glóbulos blancos (GB): para descartar cualquier infección.

Por lo general, estas pruebas son guiadas por el médico tratante y deben cumplirse en su totalidad para mejores resultados.

Ahora bien, si el evento se ha desarrollado y el aborto ha acontecido, se tomarán medidas para poder tratar la pérdida, dependiendo de sus características y la condición de la madre. Esto solo se confirmará mediante un ultrasonido seriado y análisis de sangre. Se recomienda guardar reposo y monitorear la intensidad de dolor y sangrado. Una vez confirmada la pérdida del feto, se establecerán otros medios para optimizar la salud de la madre.

El clínico indicará cómo será expulsado el feto, es decir, dependiendo de la condición de la madre, se podrá esperar a que ocurra de forma natural, acelerarlo a través de medicamentos (algo riesgos y acompañado de otros síntomas como vómitos, mareos y diarrea), por lo que debe ser estrictamente supervisado por el especialista. También se puede optar por la extirpación del tejido sus restos con una cirugía. Si hay infección y malestar generalizado, la opción quirúrgica debe realizarse de inmediato.

Esperar a que sea expulsado el feto de manera espontánea puede ser emocionalmente difícil por lo que elegir la forma quirúrgica puede ser el mejor método aun sin los riesgos expuestos. En algunos casos, se tomará el tejido para analizarlo y encontrar la causa de la pérdida.

El procedimiento para extraer el tejido se llama legrado o raspado, el cual suele ser tratado de forma ambulatoria (no requiere de hospitalización) a menos que surjan complicaciones o exista una condición que lo amerite. Debe ser realizado por el obstetra y no tomará más de 20 minutos. Se aplica anestesia local y se elige, dependiendo de las características, si se realiza a través de succión o raspado.

En la succión se introduce un espéculo en la vagina, se limpia la zona con una solución antiséptica y con unas varillas de metal se dilatará el cuello del útero, a menos que ya esté dilatado por haber transitado tejido fetal.

Si se realiza por raspado, el clínico utilizará un instrumento en forma de cuchara y lo pasará por las paredes del útero para extraer los restos de tejido.

Si el tipo de sangre de la madre es RH negativa, se necesitará inmunoglobulina para asegurar el procedimiento, a menos que el padre también posea este tipo de sangre.

La recuperación debe ser acompañada de reposo, abstenerse de la actividad sexual, evitar las actividades físicas como nadar, correr. El médico indicará el tratamiento a seguir como analgésicos ya que luego del procedimiento, sea natural o con ayuda quirúrgica, las manifestaciones de dolor serán prolongadas por varios días y el sangrado durará al menos dos semanas.

Se debe monitorear el flujo, si las hemorragias son cada vez mayores y van acompañadas de otros síntomas como mareos, debilidad, fiebre, flujo vaginal con un olor característico o dolor intenso hay que acudir inmediatamente al médico. No se debe esperar bajo ningún concepto.

¿Es posible volver a quedarse embarazada?

Una de las mayores preocupaciones es, sin duda, la incertidumbre de poder concebir nuevamente. Todas las mujeres tienen un riesgo de menor a mayor escala de sufrir un aborto en su primer embarazo. Varios factores influyen como la edad, ciertas patologías y hábitos. Esto no indica que será siempre así. El clínico tomará medidas para verificar si algo está ocurriendo en la pareja. Se indicará análisis de sangre, pruebas genéticas y evaluaciones continúas que ayuden a descifrar el detonante de dicho episodio.

Por lo general, la alerta puede anunciarse si se ha tenido dos o más interrupciones por lo que sí es la primera vez que se concibe y se enfrenta al aborto, ya sea natural, medicado o por métodos quirúrgicos, puede que el médico no indique métodos exhaustivos para determinar lo ocurrido.

Para volver a quedar en estado de gravidez, es importante cumplir con las órdenes médicas y esperar hasta dos ciclos menstruales. Además de recuperarse física y emocionalmente para garantizar un estado completo de salud en la futura madre. Algunos suplementos vitamínicos serán necesarios para normalizar el proceso y crear un mejor estado para la nueva concepción.

La ayuda médica y psicológica puede ser necesaria y no hay que tratar de evitarlo. Abortar es un evento trágico e inesperado y debe evaluarse de manera abierta; pasar por el duelo. Cada mujer sobrelleva la pérdida de manera particular y deber ser respetado. Buscar apoyo es lo más sano y tener muy en cuenta que la pérdida no ha sido responsabilidad de nadie, es un evento natural por diversas causas que pueden ser monitoreadas y atendidas una vez descubiertas.