Aborto Quirúrgico: ¿Qué es y cuáles son sus tipos?

El aborto quirúrgico es un procedimiento médico que se realiza para terminar con un embarazo, por medio de la extracción del feto y la placenta del útero. También está avalado por la Organización Mundial de la Salud y recomendado por la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia.

aborto quirurgico y legrado

Resulta un procedimiento seguro cuando se hace de la semana 6 de embarazo en adelante; antes de este tiempo es recomendable, si se quiere terminar con un embarazo, hacerlo mediante pastillas abortivas como el Cytotec.

Antes de practicarse un aborto de este tipo la mujer deberá hacerse ciertos estudios de rutina como un examen de sangre, para asegurar que esté embarazada y que no sufra de enfermedades como anemia o trastornos de coagulación.

No comer ni beber al menos ocho horas antes de su realización, en caso de que vaya a utilizarse anestesia general, este punto lo explicaremos más adelante.

Un aborto quirúrgico es un procedimiento médico que debe hacerse en un centro de salud, con personal que tenga conocimientos en la materia, ya que puede acarrear consecuencias si se hace de manera incorrecta.

Te explicamos cuáles son los diferentes tipos:

tipos de abortos

Explicamos su aplicación de acuerdo al tiempo de gestación:

Aborto por aspiración

Es un procedimiento muy seguro, que se puede hacer hasta la semana 12 de embarazo, es una forma sencilla de terminar con un embarazo no deseado y su realización tiene un tiempo aproximado de 15 minutos.

El procedimiento, que también se conoce como legrado por aspiración, consiste en colocar un poco de anestesia local para poder dilatar el cuello uterino, luego se coloca dentro de él una cánula flexible, que es un tubo de plástico conectado a una bomba de succión que extraerá el feto del útero.

Luego del procedimiento la mujer permanecerá en observación al menos dos horas, mientras pasa el efecto del sedante y asegurarse que no aumenten los cólicos en su vientre. Los resultados con este método son excelentes, pero a medida que vaya avanzando el embarazo no bastará esta técnica para provocar un aborto de manera efectiva, por lo que será necesario completarlo con un legrado por raspado de la cavidad uterina para garantizar su completo vaciamiento, ya que todos los abortos quirúrgicos se realizan a ciegas y es importante asegurar que no queden restos del feto dentro del útero.

El aborto quirúrgico, cuando es realizado por personal médico capacitado, así como con equipos adecuados, una técnica correcta y en condiciones higiénicas, es un procedimiento quirúrgico seguro para el primer trimestre del embarazo.

Aborto por succión y legrado

Cuando el aborto por aspiración no saca por completo el feto del útero materno, es necesario hacer un legrado obstétrico o raspado.

El legrado obstétrico, como acabamos de mencionar, se utiliza cuando quedaron restos de tejidos dentro del útero, producto de un aborto incompleto, un aborto espontáneo o tras un parto en el que quedaron restos de placenta.

Esta técnica es similar a la de por aspiración, el doctor comenzará dilatando el útero hasta que sea lo suficientemente grande para introducir la cánula en él, el profesional de la salud aspirará al feto, logrando que sea succionado por el interior del tubo, junto con el líquido amniótico y la placenta. El resultado de la succión caerá en un recipiente de recolección.

Después de esto se hace el raspado uterino para asegurar que no haya quedado ninguna parte del cuerpo del feto dentro del útero. El recipiente de recolección se revisará para comprobar que estén todas las partes del feto, así como toda la cantidad de tejido acorde al tiempo de embarazo. Este procedimiento no se usa comúnmente, ya que es poco probable que luego de la succión queden restos del feto dentro del útero.

La Organización Mundial de la Salud recomienda usar esta técnica siempre y cuando el aborto por succión no haya funcionado, es decir que luego del procedimiento aún queden partes del feto dentro del útero, ya que si quedan restos del feto dentro de la mujer puede ocasionar infecciones y otras complicaciones médicas.

Aborto por dilatación y evacuación

Cuando el embarazo está en una etapa más avanzada, entre la semana 15 y la semana 26, se puede realizar este procedimiento, que consiste en la dilatación del útero y a extracción del feto con instrumentos quirúrgicos y de succión.

En esta cirugía se utiliza un instrumento llamado laminaria para abrir el cuello del útero, y otro llamado legra o cureta, con el que se va a eliminar cualquier tejido que esté dentro del útero, mediante un raspado. Igual que los procedimientos anteriores es necesario la dilatación del útero, para luego extraer del útero el feto y hacer una limpieza de la cavidad uterina. Este es un procedimiento de dos días, debido al estado avanzado de embarazo.

En el primer día a la mujer se le introduce en el cuello uterino la laminaria que dilatará esta zona; ésta se dejará toda la noche y deberá regresar al día siguiente para completar el proceso, de no hacerlo podrían haber complicaciones graves para su salud. Este método, también conocido como legrado ginecológico, es utilizado para resolver enfermedades en la mujer, como sangrado uterino anormal: que sea muy abundante o muy pesado.

También es utilizado para eliminar revestimiento del útero en mujeres que sufren de ovarios poliquísticos, para eliminar tejido retenido luego del parto, en caso de aborto espontáneo o incompleto. Este término “legrado ginecológico” es utilizado cuando se trata de enfermedades de este tipo en la mujer.

Para realizar un aborto por dilatación y evacuación se utiliza anestesia general, por lo que los riesgos asociados a este tipo de intervención son más grandes. La Organización Mundial de la Salud recomienda esta técnica como método sólo cuando no sea posible realizar el aborto por aspiración.

El proceso paso a paso:

  1. Al llegar al centro de salud deberá llenar algunas planillas, para conocer sus antecedentes médicos.
  1. Entrará a un consultorio donde se le hará un ultrasonido, esto mostrará el tiempo de gestación, este examen es totalmente indoloro.
  1. Luego le harán otros exámenes, como de sangre y de orina, esto para verificar el estado de salud en el que se encuentra y asegurarse que no tenga otras enfermedades que puedan poner su salud en riesgo.
  1. Asimismo, se le revisará su temperatura, presión arterial, peso y altura, una vez más para descartar otras enfermedades.
  1. Posteriormente la harán pasar a un área de vestido para que se coloque una bata de hospital, para ser llevada al área donde se practicará el aborto.
  1. En esta sala podrá conversar con el ginecólogo sobre las dudas que tenga del proceso.
  1. Se le pedirá acostarse en una camilla con estribos, también conocidos como pieceros, en ellos colocarás los pies que te mantendrán en una posición abierta, que facilitará la visión al médico.
  1. A continuación y antes de comenzar el proceso se le colocará anestesia de acuerdo a su preferencia. 

Hay tres tipos de anestesia:

Anestesia local

Estará despierta durante el proceso, solo que no sentirá nada durante el procedimiento. El doctor le dará la opción de ingerir un relajante muscular y un analgésico antes de iniciar el procedimiento.

Sedación consciente

Con esta opción se sentirá adormecida y relajada durante el procedimiento, la anestesia reacciona diferente en cada mujer, algunas podrán sentir un poco de sueño, mientras que otras pueden sentir mucho sueño. Si elige este método no debe comer, beber o fumar nada durante cuatro horas antes de su cita.

Anestesia general

Con esta técnica usted estará completamente dormida e inconsciente durante todo el procedimiento, es la menos recomendada por los efectos que puede causar la anestesia en su cuerpo. Si elige este método de sedación no podrá comer, beber o fumar nada doce horas antes de su cita.

  1. Al momento de iniciar el procedimiento, el médico le colocará el espéculo en la vagina para dilatarla, y colocarle la cánula por donde será succionado el feto. Este proceso no dolerá puesto que estará sedada.
  1. Luego de que el doctor haya realizado el procedimiento, que dura aproximadamente 15 minutos, pasará a una sala de observación y recuperación. El tiempo estimado de recuperación es una hora, pero podría variar de acuerdo al tipo de sedación que usted eligió.
  1. Finalmente podrá irse a su casa, pero en la mayoría de los centros de salud no la dejarán irse sola, así que deberá pedirle a alguien que la acompañe o pase a recogerla al final del procedimiento.

¿Cuál es el mejor método?

aborto quirúrgico

La elección de la técnica que sea más efectiva y represente menor riesgo para la mujer, dependerá del tiempo de gestación del feto.

Hasta la semana 10 o semana 12 de embarazo la técnica más eficaz para terminar con un embarazo no deseado es con pastillas abortivas, ya que estas tienen una tasa de éxito de entre 80 y 90 por ciento, además representan muy poco riesgo para la mujer.

Entre la semana 12 y la semana 15, la mejor técnica será la de legrado por aspiración o succión, procedimiento mediante el cual el doctor aplica a la mujer anestesia local para dilatarla y succionar el producto del embarazo de su útero, así como todo tejido embrionario incluyendo la placenta y el líquido amniótico.

De la semana 15 a la semana 26 de gestación, el procedimiento recomendado es el de dilatación y succión, esta técnica es un poco más riesgosa, ya que se hace a ciegas y hay mayor posibilidad de riesgo para la mujer, porque al momento del legrado puede haber perforación del útero, daños en el cérvix, entre otras complicaciones.

Con este procedimiento la mujer es anestesiada completamente, lo que podría ser peligroso en caso de sufrir alergia a estos medicamentos, también existe el riesgo de perforación uterina e infecciones.

Después de la semana 16 de embarazo puede ser necesaria la compresión craneal intrauterina, ya que la cabeza del feto no cabrá a través de la cánula de succión.

Desde la semana 20 hasta la semana 23 de embarazo, será necesaria aplicar una inyección para detener el corazón del feto. Queremos aclarar que mientras más avanzado esté el embarazo, más riesgo representa para la mujer realizarse un procedimiento abortivo.

Cuando es necesario realizarlo a partir del tercer trimestre, bien sea por razones genéticas del bebé o por riesgo de salud para la madre, puede ser provocado por la prostaglandina, que se puede aplicar junto con una inyección de líquido amniótico con soluciones salinas o urea.

Ese procedimiento por ser similar a una cesárea, se practica con anestesia general, por ser considerado una cirugía abdominal de gran envergadura.

Después de un aborto quirúrgico la mujer sentirá dolores menstruales que cederán con los analgésicos que habitualmente consuma. Tendrá sangrado durante siete a diez días, suele ser escaso, pero puede ser tan abundante como su periodo.

Luego de alguno de estos procedimientos es normal sentir cansancio y mareo por algunos días, así como dificultad para orinar y nauseas producto de las hormonas del embarazo, que pueden llegar a sentirse las siguientes dos semanas posteriores.

Estos son los riesgos asociados

Como todo procedimiento médico, puede traer consecuencias negativas para la mujer como las siguientes:

  • Evacuación incompleta del producto del embarazo, trayendo como consecuencia infecciones.
  • Perforación del útero, sobre todo cuando se hace el raspado con la legra.
  • Daño al endometrio.
  • Adhesiones intrauterinas o síndrome de Asherman. Luego de un legrado, las superficies uterinas deberían cicatrizar, pero en ocasiones se pegan entre sí y cicatrizan juntas. Si este síndrome no es tratado aumenta el riesgo de complicaciones en embarazos futuros.
  • Daño al cérvix.
  • Infecciones en el útero o zona pélvica.
  • Alergia a la anestesia.

Los daños a la cavidad uterina, al cérvix, o perforaciones pueden ser causados porque, como mencionamos anteriormente, son procedimientos que se hacen a ciegas, aumentando así las posibilidades de que ocurran este tipo de complicaciones.

Sin embargo, si la mujer se hace alguno de estos procedimientos en un centro de salud con personal médico capacitado el riesgo es mucho menor, por ello reiteramos la importancia de acudir a centros de salud, públicos o privados, autorizados para tales procedimientos.

Cuidados después de un legrado

La recuperación después de un legrado es bastante sencilla, tanto así que la mujer puede incorporarse al trabajo o a sus actividades cotidianas tan pronto como se sienta bien, que pudiera ser incluso el mismo día del procedimiento.

Es común que la mujer sienta dolores abdominales, o de espalda, que pueden aliviarse con analgésicos. Baños calientes, o el uso de una almohada térmica también puede aliviar las molestias ocasionadas en la zona del vientre.

El ciclo menstrual volverá con normalidad entre las dos y seis semanas posteriores a la aspiración uterina o legrado uterino. Sin embargo, la ovulación puede producirse antes, por lo que el riesgo de embarazo es potencialmente alto.

Después de este tipo de procedimiento la mujer puede quedar embarazada antes de su próxima menstruación. Es por ello que la mujer debe asegurarse de tomar las precauciones necesarias, sobre todo durante el primer mes después del procedimiento.

Entre las recomendaciones médicas posteriores a una interrupción del embarazo, está evitar tener relaciones sexuales durante los siguientes 10 a 14 días posteriores al procedimiento, si no puede evitar tener relaciones sexuales durante este periodo de tiempo es recomendable el uso de preservativos o condones.

Asimismo, es recomendable evitar el uso de tampones, en su lugar usar solo toallas sanitarias, tampoco se pueden realizar duchas vaginales, ni baños en bañera, solo en la ducha, al menos durante este periodo de tiempo.

Después de un legrado la mujer debe estar alerta a alguno de estos síntomas para acudir al médico lo más pronto posible. Los más resaltantes son: fiebre, dolores intensos, calambres, sangrado abundante con coágulos, flujo vaginal con mal olor y mareos.

Una de las preguntas más comunes de las mujeres luego de interrumpir un embarazo, bien sea quirúrgico o con pastillas, es si pueden quedar embarazadas cuando estén preparadas para ello.

Esto porque aún prevalece el mito de que la mujer no puede concebir nuevamente tras abortar. La buena noticia es que con planificación familiar y si así la mujer lo desea puede salir embarazada fácilmente luego de un aborto de cualquier tipo, incluso si es espontáneo.

Por el contrario, como lo mencionamos en las recomendaciones posteriores al procedimiento, la mujer puede quedar embarazada después de un procedimiento de este tipo.

Estudios médicos y la experiencia propia de quienes se han practicado algún tipo de aborto aseguran que no existen efectos negativos sobre la fertilidad posterior en la mujer.

Así que si quedaste embarazada, por la razón que sea (no estamos aquí para juzgarte), no debes sentirte avergonzada por querer terminar con dicho embarazo, queremos que conozcas todas las opciones que tienes y teniendo suficiente información sepas que te conviene más.

Si eres joven y tienes dudas ante esta situación inesperada, lo fundamental es estar tranquila y evitar aislarte, piensa en la gente que puede ayudarte, en la más próxima a ti, en la que te quiere, busca ayuda y orientación. [Para saber más: El aborto en la adolescencia]

Recuerda que no estás sola y no debes castigarte a ti misma por no haber tomado precauciones. La decisión de terminar con un embarazo es muy personal y tanto médicos como nosotros recomendamos asesoría antes de tomar esta decisión, que vale destacar es irreversible.

Como señalamos en un artículo anterior, una decisión como esta debe ser conversada con la pareja, con familiares, amigos, consejeros, o con quien esté dispuesto a escuchar, pero no tomarla del todo sola.

Mujeres que han pasado por la experiencia, aseguran que contar con el apoyo de una persona de confianza, a quien acudieron para contarle por lo que estaban pasando, es vital y realmente importante a nivel psicológico, alivia tener el apoyo de esa o esas personas.

Sea cual sea la situación, no olvides que a pesar de las opiniones y los consejos que puedan darte ¡solo tú decides sobre tu cuerpo!

abortar es legal

Una vez que hayas analizado todas tus opciones y consideres que interrupir el embarazo es tu mejor opción debes encontrar un lugar seguro donde te harán el procedimiento, con personal capacitado, conseguir el apoyo apropiado que te acompañe durante el proceso y un posterior seguimiento médico adecuado.

De esta manera tendrás garantía de que el procedimiento será exitoso, no solo a nivel médico, sino también a nivel emocional y psicológico.

Decir que sentirás alivio o culpa es atrevido, porque en cada mujer el proceso se vive de manera diferente, pero la mayoría de las mujeres que deciden abortar porque conscientemente creen que es lo más conveniente para ellas, sienten alivio por la decisión que tomaron.

Sin embargo, problemas emocionales serios pueden sentirse después del proceso, aunque son poco frecuentes, sobre todo si el embarazo es deseado pero tiene que ser terminado porque la salud de la madre o del feto se ven en peligro. [Para saber más: Aborto Terapéutico]

Opositores u organizaciones llamadas próvida aseguran puede causar en las mujeres efectos emocionales llamados síndrome post-aborto, pero esta manifestación emocional no está comprobada, es más no está reconocida por la Asociación Nacional de Trabajadores Sociales, ni por la Asociación Americana de Psicología.

Si una mujer siente periodos largos de tristeza, depresión o culpa, es importante que busque ayuda psicológica y que consulte a un profesional de la salud. No existe una manera correcta o incorrecta de sentirse al respecto.

Muchas veces la mujer puede sentir desilusión o miedo por las consecuencias familiares, religiosas o temor a ser juzgada por la decisión tomada. Todas estas emociones son normales, y lo mejor es hablar naturalmente de ello.

Aceptar la decisión tomada es lo mejor para la mujer que haya resuelto terminar con un embarazo no deseado. En los países donde es legal, muchas clínicas y centros de salud cuentan con consejerías para hablar sobre este tema.