¿Cómo Abortar Naturalmente Sin Riesgos?

El embarazo es una etapa que la mayoría de las féminas anhelan y es bien conocido porque es el proceso mediante cual se da vida. Sin embargo, cuando el embarazo no es deseado, buscamos alternativas para interrumpirlo y uno de ellos es cómo abortar naturalmente sin tener ningún tipo de riesgos o efectos secundarios. 

Podemos encontrar embarazos no deseados, ya sea por no contar con la edad adecuada (tema bastante polémico), por no estar con una persona amada, ser víctima de abuso sexual, ocurrir en un momento no apto, errores en el uso de los métodos anticonceptivos o por el simple hecho de un descuido. Todas válidas, aceptadas y cuestionables, pero con una gran calzada por recorrer y entender su significado.

remedios para abortar

Cuando el embarazo ocurre y no es deseado, muchas dudas llegan; y no es para menos, ya que algo tan importante y delicado está frente a nosotras (o adentro). Lidiar con ello conlleva una serie de acciones que finalizan con la resolución de no tener al bebé en camino y con ello interrumpir el embarazo.

Para ello, muchas mujeres acuden a especialistas o médicos no calificados ya que el aborto no es legal en varios países y muchas clínicas no apoyan dicha intervención, por lo que acudir a uno con garantía se hace una tarea ardua. Sin embargo, la naturaleza, una vez más, juega un gran papel y nos ofrece varias alternativas para asistir la interrupción del embarazo. Mas no es de pretender que utilizando alternativas sencillas sus riesgos tienen el mismo pronóstico.

Clasificación de los distintos tipos

Se cree que el aborto es simplemente voluntario o involuntario de acuerdo a la literatura que se consulta.

Espontáneo o natural: ocurre cuando existe alguna anomalía en el feto y se produce de manera natural, no hay intervención de ningún tipo. Suele ocurrir antes de las 12 semanas de gestación. Muchas veces pasa desapercibido y sin consecuencias. Pero cuando las hay, se manifiestan de la siguiente manera:

  • Hemorragia vaginal: o pérdida de sangre, pueden ocurrir por varios motivos que no incluyen el aborto. Para ello, hay que identificar algunas características, como si el sangrado es mayor al de una menstruación, si está acompañado de coágulos o si sobrepasa la almohadilla o dos en menos de una hora (usar toalla sanitaria).
  • Dolor abdominal: por lo general el dolor viene acompañado de sangrado, pero no siempre es así. El cólico suele ser intenso y constante, en la parte baja de la espalda similar a los dolores menstruales. Aunque es normal sentir calambres leves o sensación de tirantez en las primeras semanas de gestación.
  • Ausencia de síntomas: es posible prescindir de los síntomas normales del embarazo. Un examen de sangre determinará si los niveles de la hormona gonadotropina coriónica humana, responsable de la presencia de náuseas, mareos, vómitos, cansancio, sensibilidad en los senos, entre otros, han bajado.

Todo embarazo tiene un riesgo de sufrir una interrupción de manera abrupta. También se puede manifestar por alguna condición no identificada de la madre.

Algunas patologías como la endometriosis, miomas, síndrome del ovario poliquístico (SOP), alteraciones cromosómicas, problemas tiroideos, enfermedades cardíacas, originan el aborto. Además de hábitos de la madre: fumar, consumir alcohol, drogas y medicamentos.

Las infecciones pueden originar un aborto espontáneo. Existe una condición infecciosa frecuentes en las mujeres que es ocasionada por la Gardnerella vaginalis, conocida como vaginosis bacteriana. Con una simple citología se puede detectar y su tratamiento es simple.

Aquella mujeres que en su ambiente laboral están expuestas a radiaciones y agentes químicos podrían estar en riesgo. Un alto nivel de estrés podría provocarlo, aunque no existe una garantía y solo se informa como creencia.

Entre la clasificación del aborto natural podemos contar con algunos tipos:

1.- Incompleto: dado a la muerte del feto y su incompleta expulsión se requiere de asistencia médico. Puede convertirse en un pérdida séptica y requerir de atenciones más especializadas.

2.- Incipiente: indica la abertura inicial del útero manifestando la interrupción temprana.

3.- Inminente: el cuello se encuentra dilatado y el paso del feto se hace visible. Presenta síntomas como dolor y sangrado.

4.-Por óvulo detenido: pasa desapercibido ya que el óvulo que se fecundó no alcanza a formarse y no hay síntomas significativos. Una menstruación suele ser la única señal  y se elimina por esa vía. No requiere de tratamiento médico.

5.- Retenido: este tipo se caracteriza por no presentar síntomas. El feto muere y los niveles hormonales (gonadotropina coriónica humana) se mantienen en alza ocasionando los síntomas típicos del embarazado. Ocurre principalmente en madres primerizas o en aquellas con alteraciones cromosómicas en el feto y que impide su desarrollo. La única forma de detectar un aborto retenido es por medio de una ecografía en la cual se mostrará la ausencia del latido cardíaco.

6.- Terapéutico: se emplea estrictamente cuando la madre corre riesgo o existe algún factor socio-económico que impida preservar el embarazo. Se hace únicamente de manera médica y dentro de las 23 semanas de gestación, el feto no debe pesar más de 500 mg. Se realiza de manera preventiva y curativa ya que el embarazo podría provocar un deterioro en la salud e la madre y poner en riesgo la vida de la misma.

7.- Humanitario o ético: ocurre cuando la concepción es producto de una acción delictiva, esencialmente violaciones o relaciones incestuosas.

8.- Psicosocial: es el aplicado por razones sociales, económicas, familiares. Este tipo es el más habitual. Es decir, con relación a su factor motivante.

9.- Eugénico: es el indicado cuando existe una alta sospecha de que el feto presenta malformaciones congénitas y las probabilidades de supervivencia una vez nacido son escasas o nula. Se maneja de forma preventiva y gracias a los adelantos científicos se puede tener una mejor relación con el feto y conocer desde temprana edad su estado.

10.- Inducido: a diferencia del terapéutico, se puede realizar de forma médica o empleando medicamentos o remedios de origen natural. Se realiza por recomendación o decisión de la madre. De igual forma con consecuencias físicas y psicológicas, por lo que la atención médica posterior al tratamiento es necesaria.

El aborto inducido es el método más polémico y utilizado en la mayoría de las mujeres. Dando pie a discusiones del tipo legal, político, religioso y ético. Tanto el terapéutico como el inducido pueden generar consecuencias irreparables como la esterilidad de la mujer y dentro de un mal procedimiento, la muerte.

Sin embargo, la alternativa de interrumpir el embarazo frente a la realidad de asumirlo es un opción y para realizarlo se apoyan de alternativas naturales con el fin de no acudir a métodos quirúrgicos pero, ¿es legal solicitarlo?

Puede ser muy polémico, muchas mujeres viven en países donde hablar del tema simplemente no es una opción; sumado a ello, encontramos la presión religiosa y familiar. Es allí cuando acudir a un centro médico no es un opción y practicar un aborto casero se convierte en la alternativa más viable.

Es bien conocido que existen clínicas donde se puede practicar un aborto, pero también se conoce que pueden ser centros clandestinos donde los encargados no están calificados o no cuentan con todo los insumos y equipos necesarios para realizar la práctica. En cambio, aquellos que sí cuentan con todo el permiso, el personal, el equipo e insumos, solo se encuentran en países donde es completamente legal; sin embargo, su costo puede ser alto y difícil costearlo.

Sea el caso o no, los métodos naturales pueden ser la mejor opción a la hora de querer interrumpir el embarazo. Se cree que sus riesgos son menores, y puede que sí lo sean, pero no hay garantía en lo absoluto. Además, la privacidad que otorga debido a que se practica en casa puede crear un ambiente confortable y de seguridad para la paciente.

Antes de conocer las diferentes alternativas naturales, es importante conocer qué es el embarazo, qué ocurre y cómo es que se logra el embarazo. No pretendemos sensibilizar, solo conocer lo que estamos a punto de interrumpir y cómo se hace, aunque esto no nos da indicio de qué método recurrir pero sí de cuándo hacerlo.

¿Qué es la Fecundación?

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La fecundación o singamia es el proceso donde los espermatozoides viajan por la trompa de falopio y se unen con el óvulo ya maduro. Esta fase puede tardar horas. Las células espermatozoides pueden vivir 72 horas sin perder su habilidad de fecundar y el óvulo puede llegar a estar de 12 a 24 horas con vida productiva.

Una vez realizada la fecundación, que ocurre cuando uno de los 60 millones de espermatozoides gana la competencia y logra fecundar el óvulo, este viaja por las trompas de falopio y se fija en el endometrio, el cual ya está preparado con todo el equipamiento (irrigación, nutrientes) para recibir al óvulo fecundado que pasa a llamarse huevo o cigoto.

El embarazo tiene un período de 36 semanas, iniciando desde la fecundación donde el embrión está en un proceso de división celular hasta la octava semana donde pasa a ser feto hasta su nacimiento (aunque solemos llamarlo feto desde su concepción). En el primer proceso, la división determinará los diferentes órganos a formarse, siendo el corazón uno de los primeros en funcionar.

Diferentes Alternativas Para Interrumpir El Embarazo De Manera Natural

Debemos recordar que cada mujer es diferente, y que así será su organismo; todo es único y reacciona de la misma manera. Tratar a nuestro cuerpo con fuentes naturales es una muy buena forma, pero el riesgo persiste y hay que ser muy cauteloso.

Métodos Abortivos Naturales

1.- Hierba de Cohosh Negro: se encarga de preparar al útero para la expulsión del embrión o feto. Y se recomienda ingerir posteriormente el cohosh rojo, la combinación de ambas hierbas no garantizan la terminación del embarazo y puede generar malestares temporales.

2.- Vitamina C: el ácido ascórbico, conocido como vitamina C, se ha convertido en una opción para interrumpir el embarazo. Lo podemos encontrar en diferentes frutas como: la naranja, la mandarina, el limón y la fresa. Este método es recomendado para embarazos no mayores de cuatro semanas, y es necesario ser constante en la ingesta de alimentos que contengan la vitamina C. Además de las frutas, también es válido optar por los suplementos que contengan ácido ascórbico como tabletas de 500 miligramos y completar 12 gramos al día.

3.- La canela: es bien conocida por su efectividad en inducir el aborto. Se debe consumir cruda, nunca cocinada para aprovechar sus propiedades.

4.- Semillas de sésamo: se pueden sumergir en agua en la noche y beberlo en la mañana, comer un puñado de ellas o agregarlas en platos de consumo regular pueden ayudar al proceso.

5.- Té de perejil: el perejil, Petroselinum crispum, contiene una sustancia llamada emenagogo, que estimula el útero y genera contracciones. La infusión de este té junto con vitamina C ayuda a aumentar la producción de estrógeno y estimula la menstruación, eliminando así la producción de progesterona interrumpiendo el embarazo. Otra forma de utilizarlo, es masajeando con el tallo introduciéndolo en la vagina.

6.- Té de jengibre: se debe consumir dos veces al día para lograr un aborto espontáneo en pocos días.

7.- Forzar la menstruación: esta alternativa se puede realizar a través de varios métodos, uno de ellos es tomar baños de espuma con agua caliente, ya que estimula todo el aparato reproductor femenino y aumenta el nivel de estrógeno conllevando a la presencia de la menstruación.

8.- Ruda: esta planta, la cual se da en tierras sin cultivos, puede contribuir a la finalización del embarazo. Se debe colocar una rama de ruda en un litro de agua y dejar hervir. Se puede consumir con canela una o dos veces al día.

9.- Receta con rábano: junto con medio limón, media naranja, una toronja exprimida dos ajos y una cebolla se realiza un licuado. Solo se debe tomar por una semana.

10.- Piña: rica en vitamina C, se recomienda tomar por las mañana infusiones de piña.

11.- Papaya: se aconseja consumir la papaya no madura ya que contiene más papaína la cual debilita las membranas que sostienen al feto. Se debe ingerir varias porciones al día para generar los resultados deseados.

12.- Angélica: es un té que provoca contracciones. Se debe consumir de tres a cuatro veces al día.

13.- Planta de poleo: es utilizada de manera similar que el perejil. Ingerirlo puede ser peligroso por lo que se recomienda no hacerlo en grandes cantidades y monitorear los efectos que puedan surgir, principalmente a nivel hepático.

14.- Raíz de algodón: interviene en la producción de progesterona y genera contracciones coordinadas para facilitar la expulsión del feto.

15.- Onagra: de origen norteamericano en inglés, se extrae de una flor llamada prímula. Este aceite en combinación con otras hierbas ayuda a la dilatación del útero y relajación del feto la cual colabora en su expulsión.

Cada método, por natural, seguro y confiable que parezca debe ser realizado bajo supervisión, no estar solo mientras se está ejecutando el tratamiento y estar pendiente de cualquier reacción desfavorable. Una vez culminado el tratamiento, es importante acudir a un médico para evaluar el estado físico y hormonal. Recordemos que una intervención, en este caso, interrupción del proceso natural del organismo puede acarrear consecuencias. Ninguno de los métodos es 100 % efectivo, y algunos de ellos se basan en experiencias ajenas.

Las técnicas mencionadas no solo vienen dadas por anécdotas, sino por un gran historial en cuanto a hierbas y tés abortivos se conocen como medios de sanación desde los inicios de nuestros tiempos empleadas en la búsqueda de cómo provocar un aborto natural. Es así como podemos ahondar un poco en cuáles hierbas, tés y frutos eran conocidos y utilizados en tiempos milenarios.

Este tema no es nuevo, sus antecedentes se estiman desde 23 siglos A.C, y muchos personajes de la historia como Hipócrates, Platón y Socrátes, tenían opiniones encontradas frente a este dilema. Los griegos y lo romanos incluso lo legislaron. Algunas comunidades la practicaban según las necesidades y costumbres. De esa forma, se establecieron varios métodos que permitían la interrupción de la gestación:

Sabina: citada en escritos de Plinio y Caton, se conocía por sus propiedades altamente abortivas. De ella se extraía un aceite de sabor picante, la cual, su principio activo, el sabinol, era irritante. Se absorbía por la mucosas y se expulsaba principalmente por la orina, adquiriendo el olor sui géneris del aceite y por las vías respiratorias. Sus consecuencias incluían, inflamación o congestión gastrointestinal, del aparato reproductor femenino, convulsiones, parálisis del sistema nervioso central y fallecimiento de la mujer sin eliminación del feto en muchas ocasiones.

Tujón: similar a la ruda, el árnica, el romero, la salvia, entre otros; que contenían el mismo principio activo y función abortiva. Sus tallos se realizaban a manera de infusión.

Hierbabuena: su principio activo, una acetona, el pulegón, era utilizado mayormente en América. Produce convulsiones, arritmias cardíacas, pérdida de la conciencia y enfriamiento generalizado.

Nuez moscada: se empleaba pulverizada y diluida en cerveza. Contenía aceite de miristicina, igual que el perejil, de acción tóxica. Se usada en Europa, especialmente Inglaterra.

Romero: se utilizaba junto con la cerveza para provocar el efecto embriagante. Gracias a su aceite (alcanfor de ledum), inducía a parálisis nerviosa, excitación, convulsiones, vómitos, congestión, respiración estertorosa y edemas.

Azafrán: era un abortivo sumamente conocido. Altamente tóxico debido a su componente, Crocus sativus, provocando coloraciones amarillentas en la piel y las mucosas.

Tanaceto: sus hojas y tallos se utilizaban como antihelmíntico y en infusión como método abortivo. Era tóxico y producía hepatomegalia (agrandamiento del hígado), ictericia y altos niveles de bilirrubina.

Artemisa: planta que contiene un aceite etéreo tóxico. Como consecuencia ante su consumo su principal síntoma era shock respiratorio.

Helecho macho: el ácido filícico y otros ésteres buitíricos altamente tóxico se indicaba para abortar.

Perejil: uno de los más usado hasta el día de hoy. Con su acción contráctil sobre la fibra uterina, provoca la manifestación de contracciones que permiten la expulsión del feto. Su uso más común es a tráves la creación de infusiones.

Todas estas alternativas poseían altos niveles de toxicidad que concluían con la muerte de la madre y muchas veces no provocaban la expulsión correcta del feto. Su uso fue disminuido y es contraproducente su elección para técnicas abortivas.

Si por el contrario estás buscando una opción farmacológica, aquí puedes consultar más información sobre las pastillas para abortar.

Consecuencias de los métodos naturales 

Si bien optar por métodos naturales es beneficioso para nuestra salud y nos genera confianza, no debemos abusar de ella. Como cualquier método, tiene riesgos y efectos que se pueden presentar.

Si se sufre de alguna patología como diabetes, hipertensión o problemas hepáticos es recomendable no usar ninguno de estos remedios para abortar en casa. Es mejor informarse con un médico.

Querer abortar en casa acarrea ciertos riesgos, tomar la decisión de interrumpir el embarazo no es sencillo y hacerlo en casa aún más. Realizar el proceso en el hogar por lo general se traduce a que se hace por medio de métodos caseros a base de tés, hierbas y frutos (presentados en el artículo). Muchos de los cuales tienen propiedades abortivos conocidos por la mayoría pero con bajas garantías; además que su consumo varía dependiendo de cómo son preparados.

Es importante investigar y asesorarse antes de elegir alguna de las opciones. El organismo reacciona de manera preventiva y ocasiona rechazo frente a sustancias ajenas o extrañas, como alergias e intoxicaciones. Hay que ingerir la dosis más cercana a la adecuada sin aumentarla por creer que no hace efecto. Esto es algo difícil ya que cada fuente indica una dosis distinta y con preparados que contienen diferentes ingredientes, sin una nomenclatura a la cual guiarse y confiar.

Estar embarazada significa un proceso altamente complejo en el cual varios procesos físicos, químicos y psicológicos se alteran. Interrumpirlos pueden acarrear malestares temporales o definitivos en la mujer. Es por ello que no solo se debe contar con la amplia seguridad de querer abortar, sino, de saber realmente cómo puede cambiar el cuerpo.

Entre los síntomas temporales tenemos:

  • Fiebre: producto de infecciones que se presentan luego de no aplicar los métodos de higienes necesarios.
  • Mareos: la debilidad al presentar una hemorragia abundante y por largo tiempo baja los niveles de hemoglobina.
  • Sangrado vaginal: es el resultado del desprendimiento del endometrio y del feto. La hemorragia puede durar varias horas y hasta días. Es de sumo cuidado y debe ser atendido los más pronto posible.
  • Calambres: similares a los de la menstruación en mayor aumento.
  • Emociones: tristeza, sensibilidad y culpa puede estar presente a corto, mediano y largo plazo. La ayuda psicológica es necesaria.

La atención médica es la recomendada, pero puede realizar algunas sencillas técnicas, en armonía con las indicaciones del médico, para que pueda sobrellevar los síntomas.

  • Masajes: para disminuir los calambres, puede masajear la zona abdominal con movimientos descendentes firmes pero sin maltratar, use la parte inferior de la mano; la dirección debe ser desde el ombligo hasta el inicio del vello púbico. Estos masajes se realizan para dar posición al útero y desechar cualquier coágulo causante del calambre.
  • Temperatura: es importante controlar la temperatura para descartar fiebre.
  • Métodos anticonceptivos: es posible que su médico le recete pastillas anticonceptivas para evitar un embarazo. Su organismo debe reponerse antes de quedar en gravidez nuevamente.

Al igual que seguir algunos pasos para aliviar los malestares, es importante evitar algunos hábitos.

  • Uso de tampones: se deben evitar hasta la próxima menstruación (aproximadamente dos meses).
  • Relación sexual: evitar tener relaciones sexuales en dos semanas aproximadamente. Sin embargo, el tiempo que le indique su médico es el que debe respetar.
  • No usar duchas vaginales
  • Actividad física: no se debe realizar ejercicios como correr, nadar, alzar pesas, etc.
  • Medicamentos: algunas medicinas como la aspirina deben ser evitadas. Las indicadas por el médico también deben ser evitadas.
  • Alcohol: evite sobre todo las bebidas alcohólicas, así como fumar.

Los signos permanentes pueden ser:

  • Problemas hormonales: alta o baja actividad estrogénica, desnivel de la hormona gonadotropina coriónica humana y de la progesterona.
  • Traumatismo en el útero y extirpación del mismo (histerectomia).
  • Infertilidad por atrofia de los ovarios.
  • Problemas psicolǵicos.
  • Posibles embarazos ectópicos, si la mujer en un futuro desea procrear nuevamente.
  • La muerte.

Todos los síntomas deben ser evaluados por un especialista al igual que las recomendaciones expuestas.

¿Es Posible Abortar De Forma Natural Pasadas Las 12 Semanas De Embarazo?

Los métodos mencionados para abortar de manera natural son recomendados para embarazos no mayores de 12 semanas, debido a que mientras el embrión pasa a estado de feto, sus órganos ya están empezando a funcionar, la placenta irriga más nutrientes y los órganos de la madre empiezan a posicionarse para dar espacio al nuevo ser. Todo esto es un proceso altamente complejo; sumado a ello, existe una alteración hormonal que compromete las funciones normales de la mujer con el objetivo de prepararla para el desarrollo y final parto del bebé.

Para interrumpir el embarazo pasado las 12 semanas de gestación es recomendable acudir a un médico competente y calificado. El método de elección es quirúrgico y con implementos más invasivos, las cuales deben ser maniobradas por un experto. Por más sostenible que parezca una opción más económica, eviten hacerlo. Todo procedimiento médico tiene riesgos, y ponerla en manos de personas inexpertas puede ocasionar consecuencias nefastas.

Tomar la decisión, ya sea por problemas sociales, económicos, emocionales y de salud, no indica que sea una postura definitiva, y en muchos casos la mujer busca concebir en un futuro, permitiéndose evaluar mejor la situación. Ese lapso se debe establecer tomando ciertas medidas como el porqué de la interrupción, el tipo de aborto y en qué condiciones de salud física y emocional se encuentra la mujer.

Algunos estudios de la OMS (Organización Mundial de la Salud) establecen un periodo de seis meses antes de volver a concebir. Otro estudio en Gran Bretaña sugiere menos de seis meses, y se apoya de una serie de estudios que dio a conocer que al volver a quedar embarazada antes de los seis meses se disminuye el riesgo de presentar embarazos ectópicos, interrupciones del embarazo, embarazos prematuros y de acudir a la cesárea.

La decisión debe ir acompañada de una postura muy establecida; las consecuencias, como se explicaron de forma breve puede ser letales y la lista puede aumentar dependiendo de los factores internos y externos, la sociedad, la familia, la pareja, las leyes, la religión y las emociones.

Hoy día, podemos ver cómo las mujeres defienden de manera firme la elección de suspender un embarazo no deseado. Muchas manifestaciones se dan pie en pro y en contra de esta decisión, algunos defiendo la vida del feto, otros defendiendo la vida de la madre y otros defendiendo la vida misma. Todas son respetables y con un contenido altamente entendible.

Es decisión de elegir qué camino tomar pero siempre pensando en el presente y en el futuro. La salud es lo más importante, arriesgarlo no es una opción.  Los métodos para abortar naturalmente sin riesgos no existen; esas consecuencias están vigentes, en menor o mayor medida, pero lo están y hay que conocerlas.

La educación desde temprana edad puede generar grandes cambios ante las decisiones que se tomarán en el futuro y cómo deben ser enfrentadas. Esto no significa que tomar la determinación sea mala, pero debe ser tratada con mucha rigurosidad.