Todo sobre el Aborto Terapéutico

Este es un tema sin duda bastante polémico, tratado muchas veces de manera condenatoria sin conocer en detalle todo lo que abarca. Pensar que es un delito o un derecho para la mujer ha creado grandes situaciones adversas y en consecuencia confusiones en cuanto a su concepto se refiere. Es allí donde conocer las causas del aborto terapéutico podría darnos otra visión a este tema tan delicado para la mayoría de las mujeres y de la sociedad.

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Muchas de las causas vienen por decisión de la madre por diferentes razones: culturales, sociales, psicológicos, etc. Sin embargo, estas causas no son siempre suficientes o las que inducen a la decisión de interrumpir el embarazo.

Sin pretensiones de buscar sensibilidad o todo lo contrario, crear polémica, hay situaciones donde parece ser la única opción para el bienestar tanto de la madre como la del no nacido, aunque parezca confuso. Esas excepciones, claro está, deben ser guiada por un profesional altamente calificado.

Es destacable informar que el aborto no solo se define por su función, sino por su factor detonante, es decir, por qué se realiza, bajo qué criterios y con qué finalidad. Además, la determinación del interrumpir el embarazo no solo viene sentenciada por la madre, y es el médico quién por cuestiones de estricta salud toma las decisión.

Para entenderlo mejor, es necesario presentar antes los diferentes tipos:

Aborto Inducido

Ocurre por decisión de la madre por diferentes razones (sociales, económicos, psicológicos) y puede darse mediante tratamientos naturales los cuales deben ser tratados con mucha cautela y métodos de aborto quirúrgicos, de igual importancia a la hora de tratar ya que tiene un alto índice de incurrir en clínicas clandestinas y con personal no calificado aumentando seriamente los riesgos.

Aborto eugenésico

Se emplea cuando la vida del feto corre riesgo debido a malformaciones por problemas cromosómicos, patologías congénitas la cual disminuye notablemente se expectativa de vida una vez nacido.

Aborto indirecto

Este tipo surge dado al estado de salud de la madre y su tratamiento a seguir. Es decir, ocurre para salvar exclusivamente la vida de la madre y como consecuencia la muerte del feto es efectuada. No hay intención primaria en acabar con la vida del feto, pero se conoce desde el momento en que se inicia el procedimiento para preservar la vida de la mujer.

Aborto espontáneo

Se manifiesta por razones naturales como resultado a ciertas condiciones o patologías que pueda tener la madre. 

¿Qué es y en qué consiste?

El aborto terapéutico o por razones médicas es un tipo de interrupción con la intención de salvaguardar la vida de la madre y con prioridad de principio a fin. El feto, por lo general de unas 23 semanas y de unos 500 gramos no tiene ese privilegio y esto es debido a que hay un riesgo altamente significativo en la madre. Las razones por la que se da este tipo son diversas y todas con una alta incidencia de mortalidad si no es tratado a tiempo.

Identificar las razones por la que este tipo se aplica sea de manera preventiva o curativa causa muchas dudas, y más con el avance tecnológico que nos lleva a preguntarnos si realmente es necesario acabar con la vida del feto.

Pues bien, existen una serie de patologías que se presentan antes y durante el embarazo, algunas veces acompañadas de condiciones en la madre que son desconocidas hasta el momento de la confirmación del embarazo.

Cáncer de cuello uterino: es una patología maligna que ocurre principalmente en mujeres mayores de 40 años, originada mayormente por la bien conocida infección del Virus del Papiloma Humano (VPH). Este virus, de transmisión sexual, se presenta en la mayoría de las mujeres con sintomatología o sin síntoma alguno. Se puede detectar con una simple citología (prueba de Papanicolau) tomada por el ginecólogo y a bajo costo.

Su diagnóstico no es siempre es sinónimo de cáncer, ya que el VPH tiene varios serotipos y solo algunos inducen al cáncer de cuello uterino; además, es completamente tratable.

Sin embargo, la relación con el cáncer de cuello uterino es delicado y debe ser siempre una motivo de inspiración para acudir al ginecólogo regularmente.

El cáncer de cuello uterino es un asunto de salud pública ya que es el segundo cáncer más frecuente en las mujeres. El VPH no es el único factor y existen algunos como:

  • Múltiples parejas sexuales.
  • Infección por VPH (del tipo 16 y 18).
  • Infección por Virus del Herpes Simple (VHP).
  • Embarazos a temprana edad.
  • Inicio de la actividad sexual a temprana edad.
  • Numerosos partos.
  • Pareja con múltiples compañeras sexuales.
  • Factor hereditario.

Existen varias alternativas en el tratamiento del cáncer de cuello uterino y es allí, donde el embarazo puede estar en peligro. El procedimiento puede variar dependiendo la expansión del cáncer y se opta por métodos altamente invasivos como:

Cirugía: como la conización, se realizan en etapas tempranas. En estadios más avanzados, se realiza la histerectomía total ampliada que implica la extirpación total del útero.

Radioterapia: con el fin de destruir las células cancerígenas, este método se realiza posterior a la cirugía.

Quimioterapia: al igual que la radioterapia, se utiliza para destruir las células cancerígenas; con la diferencia que se realiza de manera discreta con este tipo de cáncer.

Los tratamientos sugeridos para este tipo de cáncer pueden dejar secuela, y dependiendo del procedimiento, tamaño y qué tanto ha progresado el cáncer las consecuencias pueden conducir al aborto terapéutico. Por ejemplo, si su especialista le indica que el procedimiento a seguir es una histerectomía total, la interrupción del embarazo será un hecho, ya que la cérvix o cuello uterino es donde el feto se desarrollará.

Embarazo ectópico: también conocido como embarazo cervical, tubárico o ligaduras de trompas ocurre fuera del útero. El óvulo viaja por las trompas de Falopio, pero si el movimiento se ve interrumpido o bloqueado, el óvulo se asentará en las trompas y se empezará a formar en ella.

Embarazo ectópico:

Las causas de un embarazo ectópico pueden ser las siguientes: cicatrizaciones por cirugías del aparato reproductor femenino, endometriosis, defecto congénito de la mujer, quedar encinta utilizando dispositivo intrauterino (DIU), ser mayor de 35 años, haberse sometido a un proceso de ligamento de las trompas o reversión del mismo.

Los síntomas de un embarazo ectópico pueden presentarse de menor a mayor intensidad como cólicos leves, sangrado vaginal, lumbago, dolor en la zona baja del abdomen. Si el embarazo presenta alguna ruptura y hay sangramiento se puede presentar desmayos o sensaciones similares, presión arterial baja, dolores en el hombro, dolores agudos en la zona baja del abdomen y presión aguda en el recto.

Para detectar un embarazo ectópico el médico podrá llevar a cabo un examen pélvico y una ecografía vaginal. También se puede realizar a través de una prueba de los niveles de la hormona gonadatropina coriónica humana (GCH) en sangre.

Este tipo de embarazo es sumamente riesgoso para la madre y lamentablemente el embarazo no puede continuar a término, por lo que el especialista determinará el procedimiento a seguir. Dependiendo de los síntomas que la madre pueda presentar se refieren ciertas técnicas como la cirugía, en la cual se puede llegar a extraer las trompas de Falopio o la indicación de un medicamento que termine con la concepción y estricta vigilancia por parte del clínico.

Las consecuencia de un embarazo ectópico pueden variar dependiendo del estado de salud de la fémina; sin embargo, es posible volver quedar encinta bajo cierto cuidados que la futura madre deberá tener presente como la edad, atender cualquier infección causada por la actividad sexual (enfermedades de trasmisión sexual), dejar de fumar y mantener relaciones sexuales con precaución.

Insuficiencia cardiaca: es una afección donde el corazón no es capaz de bombear sangre rica en oxígeno al resto de cuerpo, presentándose varios síntomas.

Esta afección se puede presentar de forma crónica o aguda, es decir, sin previo aviso y con síntomas que se presentan de manera repentina. Estos pueden ser: tos, insuficiencia respiratoria, cansancio, inapetencia, desmayos, aumento de peso, hinchazón de pies y tobillos, arritmias e hinchazón abdominal (hígado inflamado).

Sus causas pueden deberse a: hipertensión arterial no controlada, arteriopatía coronaria (estrechamiento de los vasos sanguíneos que provee sangre y oxígeno al corazón), ataque cardíaco, miocardiopatía, válvulas permeables o estrechas, arritmias, enfisema, hipertiroidismo, anemia y alto nivel de hierro en el cuerpo.

Una mujer con esta patología registra una serie de condiciones que dificultarán el alumbramiento de forma segura tanto para el feto como para ella como arresto cardiaco y la muerte. En estos casos, el médico puede aconsejar o determinar el aborto antes de las 22 semanas para salvaguardar la vida de la madre.

Hipertensión: la presión arterial es el medio donde se mide la fuerza ejercida a oposición de las paredes arteriales, por lo que la hipertensión es la presión arterial alta.

La cantidad de agua y sal acumulada en el cuerpo, los niveles hormonales presentes y el estado general de los riñones, el sistema nervioso y de los vasos sanguíneos pueden ser las causas para padecer de hipertensión.

Cuando una mujer está encinta puede presentar hipertensión sin historial clínico. El diagnóstico por lo general se da después de las 20 semanas de gestación o antes. En el cuadro clínico se evidencia proteinuria y edemas con mala evolución que puede generar convulsiones y eclampsia (coma). Aunque no existe causa definida de la eclampsia, se le atribuye al déficit del flujo sanguíneo entre el útero y placenta evitando la regulación de la presión de filtración. El clínico puede sugerir la eliminación del feto por las consecuencias fatales que puede acarrear el parto en la madre.

La futura madre puede ponerse alerta si presentan signos como aumento brusco de peso, edemas, problemas renales y oliguria (disminución de la producción de orina en un lapso de 24 horas).

Antes de recurrir al aborto el médico por lo general trata el caso con diferentes tratamientos y ciertos cambios en la madre entre los cuales se distinguen: bajo consumo de sal en los alimentos (de delicado aspecto ya que no genera cambios significativos en pro de la salud y sí puede conllevar a afecciones sobre la secreción renal de renina), uso de diuréticos pero con un estricto control ya que puede generar complicaciones placentarias y opciones terapéuticas con ciertos medicamentos antihipertensivos.

Fundamentalmente se evaluará la condición de preeclamsia y eclampsia mayormente tratados de la misma forma.

Lesiones neurológicas: estas lesiones se pueden presentar durante el embarazo, y dependiendo de su magnitud se tomarán las medidas necesarias para mantener la vida de la madre y el feto, aunque a veces se elija a la madre incurriendo en la interrupción del embarazo.

Las lesiones que se evidencian son las siguientes:

Accidente Cerebrovascular Isquémico (ACV): es una afección neurológica aguda intracraneana de origen vascular hemorrágico e isquémico. Se presenta como consecuencia de ciertas condiciones que la futura madre pueda presentar (problemas hematológicos, embolias de etiología arterial o cardiaco.

Hemorragia Subaracnoidea: es una patología rara ocasionada por eclampsia, ruptura de la aneurisma cerebral, efecto de anticoagulantes, hemorragia intracerebral hipertensiva, trastornos de la hemostasia, y en casos peculiares por consumo de cocaína y sangrado por tumor cerebral.

Trombosis venosa cerebral: asociada con la trombosis de senos durales, se ha vinculado con el embarazo mayormente en Asia, Norteamérica y Europa. Se desconoce si es por razones étnicas o por cuidados durante la gestación.

Tumores cerebrales: con una variedad de tumores representa la quinta causa de muerte en mujeres en gestación. Estos tumores pueden ser: meningioma, adenoma pituitario, meduloblastoma y gliomas. Por estar concatenados a las funciones hormonales, los tumores en el embarazo pueden presentar alteraciones agresivas conllevando a emergencia obstétricas. Su tratamiento generará cambios drásticos en el feto con la consecuencia de aborto.

Las lesiones neurológicas son muy amplias (epilepsias, síndrome de Sheehan, Miastenia Gravis) y con solo nombrar algunos podemos destacar la incidencia que tiene durante la gestación. Otras lesiones, por lo general, tienden a dar luz durante la etapa final del embarazo o posterior al parto, en la etapa de puerperio.

Lupus: llamado Lupus Eritematoso Sistémico (LES), es una alteración autoinmunitario donde las células delegadas de la defensa del organismo contra agentes externos (anticuerpos), atacan por error a las células sanas del organismo, manifestándose malestares como hinchazón, dolores articulares, complicaciones renales, pulmonares, de piel y sanguíneos. El lupus puede ocasionar en la mujer embaraza preeclamsia y aborto espontáneo.

El lupus puede ser diagnosticado a través de un examen físico, análisis de sangre, de orina para evidenciar el funcionamiento de los riñones, biopsia de piel o de riñones.

El tratamiento incluye corticoesteroides, medicamentos para la malaria, antinflamatorios e inmunosupresores.

Si la enfermedad genera daños permanentes como trastornos renales severos con poca reacción al tratamiento e insuficiencia inmunológica la cual permite cualquier infección de bajo o alto grado se considera el aborto terapéutico como opción médica.

Diabetes mellitus: es un trastorno que involucra varias funciones del organismo caracterizada por altas concentraciones de glucosa en la sangre. Existe tres tipos de diabetes mellitus: I, II y la diabetes gestacional que es diagnosticada durante la gestación.

La diabetes gestacional puede ser causada por distintos hábitos y condiciones de la madre; aumento de peso de la madre y del feto, exceso de líquido amniótico, hipertensión arterial, antecedentes familiares y si ha tenido un aborto espontáneo.

Un daño grave en el páncreas puede manifestar síntomas que llevarán a la muerte del feto ya que el mismo durante su desarrollo obtiene energía de la madre y la falta de insulina es un serio problema que interviene en la estabilidad de la madre y de sus funciones hormonales.

Los síntomas que se presentan durante la gestación pueden ser: aumento de sed, visión borrosa, fatiga, nauseas, vómitos, infecciones recurrentes, incremento de la micción (orinar) y pérdida de peso a pesar de una alto de consumo de alimentos.

Otras patologías que ponen en riesgo la vida de la madre y en donde se puede tener la opción de practicar un aborto por razones médicas son insuficiencia respiratoria precedida por otras afecciones, daños renales, gastrointestinales y otros tipos de cáncer. Todos ellos pueden ser tratados con métodos que mantengan la vida del feto, pero si no hay resultados positivos se tendrá la responsabilidad de poner en primer lugar la vida de la madre.

Sin embargo, esto es tema de grandes debates a la hora de considerarlo como método éticamente correcto y legal. Hasta hoy, en muchos países se discute la viabilidad del asunto.

Países Donde Es Legal.

Desde mediados del siglo pasado se ha debatido la legalidad y las razones por lo que el aborto debe ser permitido. Si bien la práctica data desde hace miles de años, lograr un equilibrio en la toma de decisión no ha sido fácil. Por la razón que sea, es un tema bastante delicado y que debe ser manejado respetando diferentes posturas en cuanto a religión, educación y moral, pero sobre para mantener la salud tanto de la madre como del feto.

Cada país o región establece las condiciones para permitir cierto tipos, entre los más debatidos se encuentra el inducido o voluntario y el terapéutico, donde se manifiestan debates ya que de alguna forma es inducido pero con fines estrictamente curativo y preventivo.

Según ciertos planteamientos obtenidos por diversas investigaciones y con una leve variedad en cuanto a porcentaje, estos países o regiones:

Permiten el aborto terapéutico indicado por el médico y con la finalidad de mantener la salud de la madre, tanto física como psicológica: Argelia, Botswana, Colombia, Gambia, Ghana, Irlanda del Norte, Israel, Jamaica, Liberia, Malasia, Mauricio, Namibia, Nueva Zelanda, San Cristóbal y Nieves, Samoa, Santa Lucía, Sierra Leona, Tailandia y Trinidad y Tobago.

Permiten el aborto para prevalecer la vida de la madre: Afganistán, Antigua y Barbuda, Bangladesh, Buthán, Brasil, Brunéi Darussalam, Cisjordania y franja de Gaza, Costa de Marfil, Dominica, Emirato Árabes Unidos, Guatemala, Indonesia, Irán, Irlanda, Islas Salomón, Líbano, Libia,  Malaui, Malí, México, Myanmar, Nigeria, Omán, Panamás, Papúa Nueva Guinea, Paraguay, Siria, Somalia, Sir Lanka, Sudán, Tanzania, Uganda, Venezuela y Yemen.

Conjunto a la causa mayor de salvaguardar la vida de la madre, también se hacen algunas excepciones como: violación, incesto, malformación fetal. También el tiempo gestacional es un factor que varios países poseen como límite, desde las ocho semanas hasta las 24 semanas de gestación.

Desde el año 2013 Irlanda ha debatido su primera ley sobre el aborto donde solo se efectuará si la vida de la madre corre peligro. Sin embargo, está catalogada como una de  las más estrictas ya que fuera del rango permisivo se estima una condena de cadena perpetua para la madre que lo practica como para quien la ayude a hacerlo.

Los países donde es penalizado con cárcel son: Chile, Malta, El Salvador, Nicaragua y República Dominicana.

En Malta está completamente prohibido y tiene una condena de hasta tres años de cárcel. Andorra y el Vaticano también lo prohíben bajo cualquier concepto.

Entre los más permisivos se encuentran: Bélgica, Alemania, Austria, Eslovaquia, Francia y Grecia, donde se concibe en las primeras 12 semanas y con 10 semanas en Portugal. Desde hace cuarenta años el Tribunal Supremo de Estados Unido permite la interrupción libre del embarazo hasta las 12 semanas (tres meses).

Se establecen varias disputas en torno al terapéutico, su causa y características de pie a distintas interrogantes que nos lleva a relacionarlo con el aborto eugenésico.

Diferencias Entre Terapéutico y Eugenésico

Algunas leyes o permisos van dirigidos a un tipo en particular o a ambos. Para ello, es importante conocer sus puntualidades y diferencias.

Este se da con fin de conservar la salud de la madre, algunas patologías que presenta ponen en riesgo su vida, y al estar encinta y sobrellevar todos los cambios que su cuerpo experimenta se dispone de prescindir del feto. Si la madre no sobrevive el feto tampoco lo hará.  En cambio, el Eugenésico se aplica cuando el feto presenta malformaciones que ponen en peligro su vida y restan posibilidad de mantenerse con vida una vez nacido.

Conocer esas enfermedades nos guiará mejor en cómo manejar dicha situación y si tomar la decisión de interrumpir el embarazo es la mejor opción.

Agenesia diafragmática: Es la falta del músculo diafragmático del feto. Puede parcial o completa.

Agenesia renal: usencia de los riñones.

Atresia traqueal: o laríngea, es la falta de parcial o completa de la tráquea. También puede ser una obstrucción en el área.

Holoprosencefalia alobar: ocurre cuando el cerebro no se separa del prosencéfalo, lo cual conlleva a anomalías rígidas como unión de los ojos y entre otras relacionadas a facciones y funciones del rostro.

Exencefalia: es la localización externa del cerebro, es decir, no se sitúa en el cráneo.

Anencefalia: malformación del cerebro en el cual no se forma completamente y solo se desarrolla una parte de él. Incluye el cráneo y el cuero cabelludo.

Ectopia cordis: ubicación anómala del corazón, debido a una malformación en la formación del esternón.  El corazón se ubica fuera de la caja torácica.

Hidropesía severa: es una afección que provoca un edema debido a la cantidad excesiva de líquido que se evidencia del torrente sanguíneo e ingresa a varios tejidos corporales.

Esclerosis tuberosa: formación de tumores en diferentes órganos como el cerebro, pulmones, corazón, etc.

Alteraciones estructurales del sistema nervioso: estas alteraciones pueden incluir, leucomalacia (lesión de la sustancia blanca cercana a los ventrículos, lo que se origina una parálisis cerebral, dificultades cognitivas) y esquizencefalia (hendiduras en los hemisferios cerebrales).

Hidrocefalia: acumulación de líquido cefalorraquídeo (LCR), produciendo hinchazón en el cerebro y alta presión contra el cráneo.

Encefalocele: defecto del tubo neural afectando el encéfalo formado por el cerebro, el cerebelo y el tallo cerebral. La encefalocele se presenta al no cerrarse del tubo neural y el resultado es una abertura en la línea media de la parte alta del cráneo.      Normalmente se detecta después del embarazo, pero estudios genéticos pueden hacer el diagnóstico antes del parto.

Pentalogía de Cantrell: o síndrome toraco abdominal, es un defecto que afecta la formación del diagrama, pericardio (membrana que recubre el corazón) y parte del esternón.

Cromosopatías: patologías referentes a los cromosomas. Trisonomía 13 (malformaciones oculares, cardiacos, cerebrales, retardo psicomotor y dimorfismo facial), trisomía 18 (anomalías en las extremidades, malformaciones viscerales y retraso de crecimiento) y trisonomía 9 (importante retraso mental, afección de varios órganos y alteraciones oculares).

Algunas malformaciones pueden ser incompatibles con la vida e incurables como las ya mencionadas y algunas no descritas como malformaciones cardíacas específicas, hipoplasia grave de vermis cerebeloso, hernia diafragmática grave, tumores con compromiso a estructuras vitales, displasia esquelética letal, síndrome de bandas amnióticas y patología renal bilateral son secuencia de Potter.

Las malformaciones congénitas o genéticas son sumamente graves y el desarrollo del feto se ve comprometido de una manera excepcional. Querer mantener el embarazo aun con conocimiento de la presencia de algunas de las enfermedades descritas puede llevar a un parto complicado y la muerte del bebé al nacer o a los pocos días del alumbramiento. La calidad de vida es sin duda vital para el neonato y es por ello que el eugenésico es en muchos casos la única opción para fomentar el bienestar del embarazo sabiendo que el feto no se formará correctamente.

Conociendo qué tipo se presenta de acuerdo a la situación particular del caso, es necesario enfatizar el papel de la madre entorno a la toma de decisión de aceptación o rechazo en la práctica de la interrupción voluntaria del embarazo terapéutica y eugenésica.

Destacando la autonomía que adquiere como individuo, la futura madre puede participar en la toma de decisiones, solo si su estado clínico lo permite. Es importante que el clínico le participe toda la información con respecto a su caso. Esto no significa que el clínico deba atender a la solicitud de la madre, ya que este está en la obligación de mantener el bienestar general de la madre y del feto, aunque esto pueda llevar a la decisión de uno de los dos, siendo la primera en tener prioridad.

Las causas del terapéutico deben estar enfocadas en criterios estrictamente clínicos con alta evidencia de que la patología diagnosticada es de cuidado y con consecuencias irreversibles. Respetando la posición que cada persona puede tener con respecto al tema, su inclinación hacía la religión, las leyes y la ética, esto no debería ser visto como un procedimiento para “deshacerse de un embarazo”. Hablamos de un tema de salud que compromete a la madre y por consiguiente al feto. Aunque no pretendemos optar por posiciones definidas bajos criterios personales, solo con visión a la calidad de vida de los individuos.

Así como el eugenésico se aplica para el bienestar del feto, aun cuando lleve a su muerte, se debe enfocar en la calidad de vida que tendrá al nacer si sobrevive a la enfermedad. Para las madres no es sencillo puesto que bajo las leyes que se ejercen en su país de origen o en donde residen no es aplicable los tipos mencionados, lo que conlleva a someterse a métodos poco ortodoxos, en instituciones o lugares no aptos y con personal poco calificado, aumentando el índice de mortalidad en las mujeres que lo practican.

Las causas del eugenésico y del terapéutico varían en un contenido delicado y es con respecto a los derechos de los discapacitados. La aplicación del aborto eugenésico se da también por patologías como el síndrome de Down y otras de semejanzas, lo que ha llevado a discusiones del tipo moral más de lo que ya se lleva hablando desde hace años. La controversia hacia el tema también se evidencia ya que muchas condiciones son defendidas y la integración de esos individuos con discapacidad está en aumento.

Más que querer elegir la opción acertada, es poner la salud en primer plano, tanto de la madre como la del hijo no nacido.