¿Qué son las pastillas para abortar? ¿Son seguras?

Las pastillas para abortar son medicamentos que interrumpen el embarazo en su etapa temprana. Generalmente se pueden utilizar hasta 70 días (10 semanas) después del primer día del último periodo menstrual. Mientras antes sepa la mujer que está embarazada y más rápido tome la decisión, más eficaz será el tratamiento.

Medicamentos abortivos

Este punto es el más importante de todos, ya que si la mujer tiene más de 10 semanas de embarazo el uso de estos medicamentos puede acarrear complicaciones médicas.

Si la mujer tiene más de 15 semanas de embarazo es necesario que se realice el procedimiento en un centro de salud o estar muy cerca de uno de ellos, para una pronta reacción ante una posible complicación.

Si por otra parte hablamos de más de 20 semanas de gestación, los riesgos serían aún mayores.

Las píldoras causan contracciones en el útero en cualquier etapa del embarazo, pero los riesgos son más altos a partir de la semana 12. No es recomendable usarlas posteriormente a la semana 15, ya que el riesgo de hemorragia, así como otras complicaciones, aumenta exponencialmente.

A partir de las 12 semanas de gestación, para practicar un aborto es recomendable recurrir a otros métodos, como aspiración o legrado. Cabe destacar que éstos deben ser realizados por un profesional médico en un centro de salud, ya sea público o privado.

Aunque en la gran mayoría de los casos el uso de estos medicamentos no conlleva ningún peligro, cabe recordar que en cualquier procedimiento médico siempre existe un riesgo, por mínimo que sea.

Según los profesionales, si el embarazo se encuentra en su etapa inicial, el uso de estas pastillas resulta uno de los métodos más seguros para la mujer. Un aborto médico realizado con este tipo de píldoras tiene una tasa de éxito de entre el 80 al 90 por ciento.

No obstante, algunos de los riesgos que se presentan son:

  • Aborto incompleto, que queden restos del embarazo dentro del útero.
  • Infección.
  • Embarazo ectópico.
  • Sangrado muy intenso.
  • Reacción alérgica a alguno de los componentes de los fármacos.

Generalmente, estas complicaciones son simples de resolver con otros medicamentos o tratamientos. En casos sumamente raros, las complicaciones más graves pueden resultar fatales, pero no queremos causar alarma, el riesgo de muerte por un aborto inducido es menor que el riesgo de un parto o embarazo a término.

Abortar puede ser una decisión difícil para muchas mujeres, por eso recomendamos discutirla con un profesional de la salud, pero en caso de no poder hacerlo, es importante acudir a amigos, parientes, incluso a foros de mujeres, pero nunca tomar la decisión sola.

Sea cual fuere la opción que tome, queremos hacer hincapié en la importancia de acudir a un especialista, evitando a toda costa tratar de producirlo introduciendo objetos filosos o sucios dentro del útero o golpeándose el vientre.

Esta práctica es muy peligrosa y bajo ningún concepto debe ser realizada, debido a que existe un riesgo elevado de sufrir lesiones internas en el útero. A su vez, este tipo de prácticas también puede producir infecciones, grandes hemorragias e incluso la muerte.

¿Cuáles son los beneficios de las pastillas abortivas?

  • En primer lugar, su facilidad y rapidez. Las mujeres pueden iniciar el tratamiento apenas se enteren de su embarazo.
  • Es un tratamiento que puede hacerse desde casa, por lo que es una ventaja para aquellas mujeres que desean mantener esta decisión en privado.
  • No es necesario el uso de anestesia, aunque puede usarse un analgésico como el ibuprofeno para los dolores. Si tras abortar la mujer siente dolores intensos, debe evitar la toma de analgésicos porque estos contrarrestan el efecto de las píldoras abortivas (ver contraindicaciones).
  • Algunas mujeres sienten este método resulta más seguro, ya que perciben tener el control de lo que sucede, a diferencia de un aborto por succión o el legrado.
  • Es común ver cómo las mujeres que han usado este método lo recomiendan a sus amigas y conocidas como la mejor elección.

¿Cuáles son las pastillas abortivas seguras?

El misoprostol es utilizado para la prevención y el tratamiento de úlceras gástricas y duodenales, pero en su presentación de inserción vaginal sirve para inducción de trabajo de parto en mujeres cuyo embarazo está a término, ya que produce contracciones en el útero.

Gracias al efecto dilatador que tiene es usado en muchos países para la inducción del parto, y combinada con otros fármacos como la mifepristona o RU-486 sirve para la interrupción voluntaria del embarazo.

Éstos son los fármacos de referencia para el aborto con medicamentos, la píldora abortiva RU-486 es usada como abortifaciente en las primeras semanas de embarazo y en menor dosis como anticonceptivo de emergencia en los días siguientes al coito.

Las pastillas Misoprostol (denominación genérica) son las píldoras abortivas más conocidas; aunque también pueden conocerse como oxaprost, cyprostol, arthrotec, misotrol o mibetec. La pastilla cyrux también es misoprostol pero en su presentación genérica.

Sin embargo, el nombre más conocido para estas pastillas es Cytotec, el nombre comercial que tiene el misoprostol en América Latina. Estas son unas tabletas blancas, hexagonales y que lleva impresa en la pastilla el número  “1461” en una de sus  caras.

Es importante conocer estas características para evitar consumir medicamentos abortivos falsificados y que se hacen pasar por Cytotec, ya que no se garantiza la efectividad del tratamiento, ni de los efectos secundarios que pueden traer.

En países como Colombia, Ecuador y Perú, donde no es legal la interrupción voluntaria del embarazo a solicitud de la mujer, curiosamente el misoprostol es el medicamento más empleado para dicha finalidad, lo que abre el debate sobre su libre comercialización y sobre la orientación para su uso, así como de métodos seguros para terminar con un embarazo no deseado de manera voluntaria a través de medicamentos.

Antes de que la mujer tome la decisión de ingerir los fármacos abortivos debe tener ciertas precauciones como:

  • Asegurarse de que está embarazada: para ello es recomendable hacerse un examen de sangre y una ecografía para saber cuántas semanas tiene de embarazo.

Con una ecografía la mujer también puede saber si el feto está localizado en el útero y así descarta embarazos ectópicos, ya que en estos casos no se pueden usar estos medicamentos.

  • La mujer debe estar completamente segura de querer terminar con el embarazo, ya que no es un tratamiento que pueda ser revertido, si se continúa con un embarazo luego de un aborto fallido hay grandes posibilidades de deformaciones en el feto, sobre todo en manos y pies.
  • La mujer debe tener menos de 12 semanas de embarazo, de ser este periodo superior, pueden presentarse complicaciones médicas y el tratamiento no será efectivo.
  • Al momento de tomar fármacos abortivos la mujer no debe estar sola, es importante que tenga a alguien cerca que ayude en caso de complicaciones.
  • La mujer que opte por este método, no debe sufrir ninguna enfermedad seria; por ejemplo, si la mujer padece anemia, podrían surgir problemas tras una fuerte pérdida de sangre.
  • La mujer no deberá consumir drogas ni alcohol durante el tratamiento.
  • No se puede abortar con pastillas si la mujer tiene colocado un aparato intrauterino o DIU. Si una mujer tiene un DIU y está embarazada debe hacerse una ecografía porque el riesgo de embarazo ectópico es mayor, en caso de que sea un embarazo normal, deberá extraerse el aparato intrauterino antes de practicar el aborto.

¿Cómo abortar con pastillas?

Como mencionamos anteriormente, el misoprostol es uno de los medicamentos más conocidos. Gracias a sus efectos, produce dilatación y contracciones en el útero y, como consecuencia de ello, el útero expulsa el producto del embarazo.

Hay varias maneras de consumir estas píldoras, una de ellas es la siguiente:

  1. Colocar misoprostol debajo de la lengua. Tragarlas una vez hayan transcurrido los 30 minutos.
  2. Repetir el procedimiento, de nuevo esperar otros 30 minutos a que se disuelva y tragarla solo pasado dicho tiempo.
  3. La mujer debe colocar más misoprostol debajo de la lengua o dentro de la vagina.

Tras la primera dosis, la mujer comenzará a sangrar y a sentir dolores y calambres. Por lo general este sangrado empieza unas cuatro horas después de colocarse las primeras píldoras.

El sangrado suele ser más fuerte que el de una menstruación normal y podría haber presencia de coágulos. Dependiendo de las semanas de gestación, podrá verse un pequeño saco con una textura diferente; éste es el saco embrionario. Se puede reconocer también por su color, diferente al de un coágulo normal.

Si no hay sangrado después de la tercera dosis, no se produjo el aborto, y deberá repetir el tratamiento un par de días después o acudir a un centro asistencial de salud.

El método más seguro consta de los siguientes tres pasos:

  • Debes acudir al médico quien te proveerá de la pastilla abortiva, además de algunos antibióticos. Las pastillas para interrumpir el embarazo bloquean la creación de la hormona progesterona y sin ella, el revestimiento del útero se desintegra poniendo fin al embarazo.
  • Tomarás un segundo medicamento que hará que el útero se vacíe, ésta segunda pastilla se toma hasta tres días después de haber tomado la primera dosis.
  • Debe haber un seguimiento del tratamiento dentro de las dos semanas siguientes, para asegurar que se haya llevado a cabo de manera completa y que la salud de la mujer no esté en riesgo. Lo recomendable es hacerse una ecografía y un examen de sangre. Si te encuentras en México, te recomendamos esta clínica.

Este medicamento provoca dolores de vientre y sangrado abundante, esto dura unas horas y es posible que se observen coágulos de gran tamaño y tejido. Más de la mitad de las mujeres abortan después de unas cuatro o cinco horas de haber tomado el segundo medicamento, otras tomarán más tiempo.

Como mencionamos anteriormente, la tasa de éxito del uso de pastillas abortivas está entre 80 y 90 por ciento, por lo que en caso de que el embarazo continúe, por improbable que sea, es posible que el siguiente tratamiento se trate de un aborto por aspiración o un legrado.

El tratamiento falla cuando no hay hemorragia o muy poca, o cuando hubo sangrado pero el embarazo continúa, es por ello la gran importancia de un chequeo médico.

Si el tratamiento no surtió efecto, puede repetirse unos días después, pero existe la posibilidad de que nuevamente no tenga éxito. En este caso la mujer deberá acudirá a un centro de salud, en vista de que existe la posibilidad de malformaciones en el feto si la mujer continúa con el embarazo.

Realizarse un aborto con Cytotec es un tanto diferente, se necesitarán dos dosis. Cada dosis consistiría de misoprostol. ¿Por qué dos dosis? Porque se requiere de una segunda dosis para expulsar completamente los restos del embarazo.

Para llevarlo a cabo con Cytotec también debes seguir tres pasos, que son los siguientes:

  • Debes introducir con los dedos las pastillas lo más profundo posible dentro de la vagina, donde comienza el útero. Si no se colocan lo más hondo viable el tratamiento no funcionará. Las pastillas pueden humedecerse con un poco de agua para que sea más fácil la inserción.
  • 24 horas después se debe repetir el procedimiento, es decir, introducir Cytotec lo más profundo dentro de la vagina. Momentos después empezarán los dolores de vientre y el sangrado. Se puede utilizar analgésicos para contrarrestar los cólicos; es importante recalcar que cuando el aborto se está produciendo se puede sentir un dolor y un sangrado más intenso.
  • Después de haber realizado el aborto con Cytotec o con alguna otra de las restantes pastillas para interrumpir un embarazo, la mujer deberá hacerse un examen médico que corrobore el éxito del procedimiento.

Hay píldoras abortivas que contienen otros componentes adicionales, y el método en ese caso no varía mucho de los anteriores.

Por ejemplo, la pastilla Oxaprost contiene Misoprostrol y adicional tiene 50 miligramos de diclofenac, en ese caso, la mujer debe dejar que las cuatro pastillas se disuelvan debajo de la lengua, hasta que se haya disuelto la capa exterior. Deberá escupir la pastilla dura interior, que es el diclofenac, ya que este medicamento actúa contra las contracciones de las paredes del vientre, por lo que puede disminuir la eficacia del tratamiento.

Entre los efectos colaterales o secundarios más comunes del uso del misoprostol se contemplan nauseas, vómitos, diarrea y en algunos casos, fiebre.

¿Cuándo acudir al médico?

La mujer deberá acudir al médico si tiene un sangrando muy abundante, es decir, si dura más de tres horas y empapa más de tres toallas tamaño grande en ese periodo de tiempo, sentir mareos puede ser un síntoma de excesivo sangrado, lo que puede resultar peligroso para la mujer.

Un sangrado intenso como el que acabamos de mencionar puede ser signo también de un aborto incompleto, por lo que una vez más sugerimos acudir a un profesional de la salud.

Sentir escalofríos y elevación de la temperatura es normal después de un tratamiento con pastillas, pero si la mujer tiene temperatura de más de 38 grados por más de 24 horas hay que acudir al médico porque puede existir una infección y se puede ver afectada su salud.

¿Qué esperar después de haber usado estas píldoras?

El sangrado continuará una o dos semanas, por ello es importante asegurarse que el aborto se llevó a cabo. La normalidad del periodo menstrual volverá entre cuatro y seis semanas después.

Las siguientes cinco semanas  es recomendable beber mucha agua y líquidos, evitar tanto el uso de tampones así como los esfuerzos físicos y las relaciones sexuales.

Tras un aborto, hay una alta probabilidad de quedar embarazada nuevamente, y muy pronto si se tiene relaciones sexuales, por lo tanto es recomendable utilizar métodos anticonceptivos de barrera, es decir, usar condones o preservativos; estos existen tanto para hombres como para mujeres.

No existe una única manera de pasar por esta experiencia, las mujeres reaccionan de formas muy diversas tras este evento.

Después de usarlas, es común tener sensaciones de fatiga, cansancio y depresión.

También es probable que la mujer tenga una lluvia de emociones, sobre todo por los cambios hormonales. Puede sentir cambios de humor fácilmente.

La mayoría siente alivio, pero existen casos de mujeres que se sienten a disgusto o irascibles por la decisión tomada. Otras sienten culpa o tristeza por algún tiempo, pero esto es completamente normal, no hay que sentir vergüenza de ello.

El sentimiento de pérdida es bastante común, sobre todo si la decisión se tomó en condiciones emocionales difíciles; después de abortar muchas mujeres pueden tener sentimiento de rechazo hacia el sexo, otras, por el contrario se sentirán motivadas a usar métodos anticonceptivos y así evitar futuros embarazos no deseados.

No hay reglas en los sentimientos de las mujeres posteriores a llevarlo a la práctica, por eso es importante que la mujer analice sus propios sentimientos y evalúe si necesita ayuda emocional. No hay que sentirse avergonzada de pedir ayuda.

Muchas veces la mujer que pasó por esta experiencia necesitará conversar con alguien, es significativo para ella que la otra persona sea receptiva y no la juzgue por sus decisiones.

¿Existen otros métodos?

Antes que todo, queremos advertir que estos métodos alternativos para abortar son mitos, y a pesar de los consejos que pueden leerse en foros y páginas de preguntas, no los recomendamos, ya que no son formas de abortar seguras.

Queremos dejar claro que la manera más segura y eficaz de que una mujer se realice un aborto voluntario en su etapa inicial es, o bien mediante tratamiento farmacológico, o bien con algún tratamiento médico si el embarazo está en una etapa más avanzada.

Hay quienes sugieren metodos naturales mediante el uso de algunas hierbas como la ruda, pero la eficacia de este método no está en absoluto demostrado. Otras hierbas con supuestas propiedades abortivas son el orégano, la quinina, el  ajenjo, el perejil, el hinojo, entre otras.

La forma de utilizar estas hierbas varía, pero generalmente debe hacerse infusiones y ser ingeridas lo más caliente posible, por un máximo de cuatro días. Durante las tomas, la mujer debe caminar lo máximo posible y acudir a un fitoterapeuta que la guíe durante el proceso. De presentar malestares o hemorragias que duren más de tres días, la mujer debe acudir a un médico.

Otros métodos no convencionales involucran aspirinas y coca cola, pero la eficiencia de ésta técnica no está comprobada, así como tampoco está comprobado que sea seguro para la mujer.

Muy al contrario de lo que dicen algunos foros sobre el uso de aspirina para abortar, éste método es de los más ineficaces que hay si se quiere terminar con un embarazo. De hecho hay estudios que señalan que la toma diaria de aspirinas puede evitar el aborto involuntario en mujeres que ya han sufrido pérdidas.

Según diversos estudios médicos, la principal causa de los abortos involuntarios es el síndrome de la sangre pegajosa (conocido como síndrome antifosfolípido o síndrome de Hughes) que es el causante de la muerte del feto por falta de oxígeno. Por ello ingerir aspirinas puede evitar que esto suceda porque ayuda a diluir la sangre (actúa como anticoagulante).

Entonces tomar aspirinas para abortar, junto con cafeína, es un mito y es un método completamente inseguro, por lo que no lo aconsejamos en absoluto.

Entre otras leyendas y creencias que existen vinculadas a estos métodos  “más naturales”, bien sea por el poco acceso a los medicamentos para este fin o para evitar ingerir este tipo de píldoras, están las que se refieren al uso de la canela y la malta.

Mujeres con poco conocimiento médico, por no decir con una total ausencia del mismo, aseguran que la ingesta de malta caliente o de té de canela hará que baje el periodo, sobre todo cuando se sospecha de embarazo.

Este procedimiento, igual que los anteriores no está corroborado y a pesar de lo que pueda leerse en foros sobre este tipo de temas, no sirve para abortar y su eficacia para que el periodo baje tampoco está consensuado, por lo que no sugerimos acudir a ellas si de verdad se quiere poner fin al embarazo.

Implicaciones morales y sentimentales

Iniciamos este apartado diciendo que nadie debe decirle a nadie qué hacer con su vida y su cuerpo, ni que es lo mejor para esa persona, cada persona debe hacerse responsable por las decisiones que toma.

Realizar un examen de conciencia es un paso importante antes de tomar la decisión, porque si la mujer interrumpe su embarazo en contra de sus propias creencias pueden surgir sentimientos de culpa luego del tratamiento, por ello la mujer debe instruirse, leer sobre los diferentes métodos, sobre las posibilidades que tiene y finalmente tomar su decisión.

La mayoría de las mujeres que llevan a cabo abortos voluntarios lo hacen convencidas de que esa es la mejor decisión, luego de haber evaluado su situación familiar, económica y social.

Hay quienes opinan que abortar es atentar contra la vida, pero las mujeres que deciden terminar con un embarazo no deseado lo hacen precisamente porque tienen un fuerte vínculo con su vida y la de sus familiares.

¿Dónde es legal hacerse un aborto?

Lamentablemente para la mujer, la decisión de seguir o terminar un embarazo de manera voluntaria no está en sus manos, solo en algunos países como Canadá, Cuba, Puerto Rico, Uruguay, España entre otros, donde es legal realizarse un aborto si así la mujer lo desea, sin algún motivo de salud involucrado.

Por ejemplo, usar pastillas para abortar en Estados Unidos, u algún otro método para terminar con un embarazo en ese país, es legal si la vida de la madre está en riesgo, si la salud física o mental de ella está en riesgo, en caso de violaciones, defectos del feto y factores socioeconómicos, pero si la mujer lo solicita solo porque quiere, varía según la región, es decir, no en todos los estados de Estados Unidos es legal esta práctica. Así también sucede en México y Australia

Hay países donde se toman en cuenta ciertos factores como: protección de la salud de la madre, la salud física, la salud mental, si el embarazo es producto de una violación, si el feto viene con defectos genéticos, los factores socioeconómicos o si es una solicitud de la madre, para decidir si se puede realizar un finalización del embarazo de forma voluntaria.

Por ejemplo en la mayoría de los países del mundo está permitido el aborto si es para la protección de la vida de la madre, pero en caso de violaciones son muchísimos países que no lo permiten de forma voluntaria, sucede igual si la razón es por defectos genéticos del feto.

El debate sobre el aborto, sobre todo el inducido, gira en torno a la discusión sobre su práctica, en qué contexto social y económico se hace, así como la situación legal y penal de los distintos países y la libertad y derechos que tiene la mujer para tomar decisiones reproductivas y de planificación familiar.

Hay que resaltar que en los países donde no se comercializan pastillas abortivas legales es obligatorio atender a mujeres si tienen complicaciones luego de un tratamiento de este tipo. Es un derecho de la mujer ser atendida en un hospital o centro de salud público cuando se tiene un aborto incompleto o cuando hay complicaciones tras un aborto.

Si la mujer se encuentra en un país donde el aborto inducido es ilegal no es necesario decir que ha recurrido a la ingesta de medicamentos para este fin, ya que los síntomas son los mismos que cuando se tiene un aborto espontáneo.

En caso de sospechas de complicaciones, la mujer debe acudir a un médico, no debe tener miedo de pedir ayuda, ni poner su vida en riesgo, ya que es una obligación brindar la atención médica necesaria.

Es injusto e inhumano que una mujer tenga que poner en riesgo su vida y su salud cuando puede usar pastillas como el Cytotec o el Misoprostol, mientras sigue las indicaciones de la Organización Mundial para la Salud.

Las mujeres que deciden abortar no cumplen con un patrón, son muchas y muy diversas, las hay solteras, con una pareja, con muchas parejas, estudiantes, trabajadoras, adultas, jóvenes, pobres, ricas, blancas, afrodescendientes, mestizas, víctimas de la violencia o abusadas sexualmente, por eso la mujer no debe sentirse avergonzada de tomar una decisión como esta.

Son variadas las razones para decidir terminar con un embarazo, ninguna es más poderosa que la otra, por eso te presentamos algunas de ellas:

  • Luego de una violación.
  • Por enfermedad de la madre, sobre todo si el embarazo hará que empeore su salud.
  • Situación económica, no poder mantener a un hijo.
  • Se rompió el condón (embarazo no deseado).
  • Posible despido en el trabajo.
  • La mujer ya tiene varios hijos y no quiere otro.
  • Es estudiante y no quiere dejar la universidad.
  • Es muy joven.
  • Abandono de la pareja.
  • No quiere hijos.
  • Porque quiere

Para el futuro es recomendable que la mujer use un método anticonceptivo a fin de evitar nuevos embarazos no deseados. Posterior a un aborto inducido y en cuanto pare el sangrado, puede iniciarse el uso de anticonceptivos orales. Sin embargo, durante el primer mes los anticonceptivos orales no serán totalmente efectivos, por ello sugerimos el uso de protección extra como condones o preservativos.

En caso que la mujer no desee tomar pastillas anticonceptivas sugerimos utilizar un aparato intrauterino o DIU, ya que su duración se encuentra entre los tres y los cinco años.

También existen otros métodos como las inyecciones anticonceptivas, hay varios tipos, el parche anticonceptivo y el implante subdérmico, que así como el DIU, también tiene una larga duración.

Finalmente existe un método más radical que es la esterilización, pero al igual que la decisión de abortar, una decisión como esta de utilizar un método tan drástico, debe estudiarse, analizarse y conversarla con el entorno.